¿Qué es el ácido hialurónico?

A medida que avanza nuestra edad, la piel va perdiendo firmeza y elasticidad debido a que se reduce la capacidad del cuerpo para acumular y retener agua, provocando la aparición de arrugas, líneas de expresión y otros signos del paso del tiempo.

Ácido hialurónico - qué esEl ácido hialurónico (AH) y el colágeno son los dos componentes naturales responsables de cómo luce nuestra piel, encargándose de mantener la estructura y la firmeza de las capas cutáneas. El colágeno reafirma la piel mientras que el ácido hialurónico la nutre y, a su vez, hidrata el colágeno, reteniendo agua que lo mantiene elástico.

Las personas jóvenes poseen una piel tersa y elástica debido, precisamente, a que almacenan altas concentraciones de ácido hialurónico que el cuerpo se encarga de regenerar de manera eficiente. No obstante, a medida que envejecemos, disminuye la capacidad de las células cutáneas para producirlo, por lo que se reduce paulatinamente esta concentración. La capacidad de regeneración mengua con la edad, de manera que a los 40 años el organismo produce la mitad del ácido hialurónico que nuestro cuerpo precisa.

Es, en consecuencia, una sustancia natural, presente en el cuerpo humano, sobre todo en la piel, el líquido sinovial de las articulaciones, el humor vítreo de los ojos, etc. Por término medio, una persona sana y joven concentra una proporción de 15 gramos, de los que un tercio, aproximadamente, se degrada diariamente, siendo reemplazado por el organismo, si bien, como se ha mencionado anteriormente, esta capacidad de regeneración se reduce con los años.

Funciones del HA

Este componente natural fue descubierto en 1934 por dos investigadores, Meyer y Palmer, aunque su aplicación al mundo de la estética no se produjo hasta la década de los 90 del siglo pasado. Quedaron sorprendidos por la capacidad de esta sustancia, transparente y de aspecto gelatinoso, para absorber y retener agua. Su función es muy variada en el organismo, siendo el responsable de la hidratación de la piel, el cabello, o el funcionamiento de las articulaciones, donde se encarga de amortiguar los impactos y mantenerlas lubricadas.

También está presente en otros tejidos, como el conectivo, o el que rodea los nervios o en los cartílagos. Otra de sus funciones es ayudar a la generación de nuevas células y a eliminar los desechos que acumulan.

Debido a esa capacidad humectante (es capaz de concentrar hasta mil veces su peso en agua dentro de las células dérmicas) es empleado masivamente en tratamientos estéticos y médicos, con finalidades de ampliación de volumen y reafirmación de la piel. Ninguna otra sustancia, natural o sintética, presenta tal capacidad de retención de agua, lo que convierten al HA en componente estelar en tratamientos estéticos, dirigidos a mantener una piel tersa y suave, difuminando arrugas y líneas de expresión y eliminando la flacidez.

Por otro lado, su beneficio es doble, existiendo evidencias científicas de que, además de mejorar el aspecto de la piel, rellenando el espacio entre fibras y manteniendo la hidratación, estimula la producción natural de ácido hialurónico y de colágeno, consiguiendo unos resultados más profundos y duraderos.

Aplicaciones cosméticas y estéticas

Aunque se trata de una sustancia natural del organismo, el compuesto que se aplica en tratamientos estéticos y médicos es una síntesis del HA, de carácter biodegradable y reabsorbible por el cuerpo. En medicina estética, se emplea sobre todo como material de relleno, por ejemplo en implantes de pecho, aumento del volumen de labios o pómulos.

Otro de sus tratamientos habituales es como relleno de arrugas, pliegues, comisuras y surcos de la piel, especialmente del rostro. Permite eliminar las líneas de expresión de frente, contorno de ojos, boca, etc.

Su aplicación más habitual es mediante infiltraciones bajo la epidermis, a través de pequeñas inyecciones sobre la zona a tratar. Una vez aplicado el compuesto, normalmente siguiendo la forma de la arruga a rellenar, el especialista la distribuirá para evitar que queden pequeñas protuberancias del producto.

A diferencia de otros tratamientos más agresivos, como la toxina botulímica (botox), el ácido hialurónico no presenta problemas de reacciones alérgicas o rechazos, al tratarse de un compuesto muy similar al que el organismo produce de manera natural.

El mercado de la cosmética también se ha rendido a las bondades de este compuesto. Debido a sus excelentes capacidades de hidratación, las principales compañías de cosmética han desarrollado y comercializado cremas hidratantes para la piel que incluyen el ácido hialurónico como principal compuesto o principio activo. Estas cremas se aplican de manera tópica a las zonas de la piel más propensas a concentrar arrugas, como el contorno de los ojos, la línea de la sonrisa o la frente.

El ácido penetra en la piel, hidratándola en profundidad y aportándole un aspecto más suave y radiante, eliminando la  sequedad. En cualquier caso, los efectos de estas cremas son solo superficiales, puesto que aunque la piel lucirá  más suave y tersa con el uso regular, la mayoría de las arrugas y pliegues profundos permanecerán, con independencia de con qué frecuencia se aplique la crema.

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